11 mayo 2014

Primeros principios.

Después de que los guarismos me salten por el lagrimal, no me queda más remedio que:
1. Dejar de pensar en lo que tengo que hacer mañana, y el 14, el 28 y el cuatro. Y más allá, en la cinta de Moebius (que tanto me gusta), que jamás termina dentro de mi cabezota de amígdala recubierta de un córtex inagotable.
2. Llegar. Si se llega. Esto me lo enseñó mi amigo Alberto (EL PSICÓLOGO), hace tanto tiempo... y le he hecho tan poco caso... Lo siento psicalber, ¿crees que puedo mejorar aún o habrá que fundirme entero como cuando hablábamos en co-terapia de gente incapaz de cambiar?
3. Soltar, dejar, abrir. Esto que ya he mencionado más veces en el blog es ahora mi mantra, mi único mantra que repito una y otra vez, no os extrañéis si murmuro. Aún mi cabeza coordina, pero no garantizo cuánto.
Habrá más, sin duda, de momento si me aprecias y observas que no los cumplo ¡Házmelo saber!