18 abril 2014

El destino es quien manda.

Parecemos libres, pero no regimos nuestras vidas. Debo de advertirte que los pequeños deseos virtuales como me gusta y las relaciones virtuales no sirven de nada. Mostrarnos una autofoto (selfie... un myself de toda la vida) no muestra más que nuestro ombligo. El mundo en realidad nos acota, por más que expresemos cosas como no soñar te mata viene la realidad y te aplasta. No valen los propósitos ni las ideas, tampoco las intenciones y mucho menos el valor se le supone que tanta gracia me hacía en la mili. Lo que cuenta son los hechos (por ellos los conoceréis). Planificas tu vida y viene un algo y te lo jode. Un paréntesis, un entre corchetes, un descanso parcial o final, una putada de las de toda la vida.