24 marzo 2014

El hombre del año.

Hoy se es joven a partir de los 20 años, (mínimo), pero entonces a los quince o dieciséis ya te tomabas las cosas como un adulto o  creías que  loe eras. Al menos gente como quien escribe que coqueteaba a partes iguales con la O.R.T. y  con la Iglesia (la de la Liberación y los pobres que luego se dio prisa en añadir la coletilla espíritu para dejar de parecer comunista). Así que cuando Suárez fue nombrado a dedo, también hablé del error . Lo peor es que el fascismo también consideraba al Presidente un error, pero por otros motivos, como vender el país a los bolcheviques. El hijo repudiado de la derecha y considerado enemigo por la izquierda no tenía ninguna posibilidad con el C.D.S. Repudiado por todos le adoptó el Alzheimer.
El problema es que solo el tiempo dio la perspectiva de que todo lo que vino después fue, sin lugar a dudas, peor. No imagino al pueblo -más allá de afiliados descriteriados- lamentando la muerte de los presidentes que, como reyes godos en la lista, han ido aumentando en poder, riqueza y distancia del pueblo.
Así que, desde mi pequeña tribuna me permito homenajear a D. Adolfo, un hombre honrado y trabajador que supo dimitir y permaneció sentando ante Tejero y le conminó a desistir no por ser más valiente, sino por ser el Presidente del Gobierno. Ahí tus narices D. Adolfo. La vida eterna te acoja en la tierra.