03 febrero 2014

Reciclable.

Esta vez no me meto con la obligación impagable e impagada que tenemos de reciclar (no me gusta que no nos den ni un céntimo a diferencia de lo que sucede en otros países, o como se hacía aquí antiguamente. Entre otras cosas porque alguien está ganando dinero con nuestra colaboración. Seguro). Hoy le toca a la parte productora. Cada vez que subo de comprar me indigno contra la cantidad de papel, cartón y envoltorio plástico en  general que después arrojo a los contenedores de colorines (no voy a llamarles de reciclaje por no engañar). Siempre me pregunto si no sería posible envolver con menos. Por ejemplo un paquete (pack) de leche suele ser envuelto por una caja y luego por plástico, ¿no sobra algo? Creo, tal vez por error (yo no sé de casi nada), que el mejor reciclaje es la menor cantidad de envoltorio. ¿De qué sirve que usemos el carro de la compra si al final no deja de haber plástico sobre plástico? Ayer me sorprendió una marca alemana que vende la leche sin plástico rodeando la caja, y me sorprendió más aún cuando la caja decía que era reciclable y se había hecho de cartón reciclado. ¡Eureka! Tal vez por eso cueste menos.