14 enero 2014

Mí ser bueno.

En esto de los regalos hay que hacer como con el amigo invisible, no pasar de diez euros, por ejemplo. Esos que van detrás de los líderes sin dejar de hablar (traducen) y las Delegaciones y Delegados que preparan los encuentros habrían de dedicar un apartado al tema regalos. No se puede ir al Vaticano y recibir siempre un rosario (¿o sí?), ni se pude quitar el oro a los indios a cambio de baratijas de hojalata. Tal vez por eso Obama que ha pasado de ser (filogenéticamente hablando) esclavo a Gran Manitú, recibe los presentes de quien pasó de (hipotéticamente hablando) de dueño del mundo a pobre porción.  Un cambio de facsímiles por golosinitas no es recibo de cambio. Sí BOAMA.