23 enero 2014

La KK de la vida (na,na,na,na)

Si no fuera porque no la tomo dejaría de tomar Coca Cola ahora mismo, como hace ya muchos años dejé de usar Gillete por la misma razón de los despidos masivos, como dejé de usar la ropa que se hace con niños esclavos y obreros aplastados -al menos la ropa que sé que se hace así-, como dejé de apoyar causas justas que ocultaban trapos negros como el carbón. A este paso me veo en pelotas, porque este libro de la vida no tiene capítulos a,b y c, sino que trata de capitalismo y servidumbre, la que hace que los bancos reciban dinero mientras sus beneficios no dejan de crecer, la que habla de recuperación mientras gente de más de cincuenta no encontrará ya trabajo, la que contrata licenciados para trabajar de peones, la que hace que cada mañana -a pesar de sentirnos utilizados- digamos "y menos mal que tengo trabajo".