11 mayo 2013

Ya llegó el nuevo.

"A partir de mayo, los niños con un mínimo de 'tres episodios semanales de irritabilidad, arrebatos y berrinches durante más de un año' serán diagnosticados con el trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo".
No exento de polémica, aunque parece que se va a acercar al CIE 10 y que tiene vocación dimensional,  nace el DSM-V. En esto, cada maestrillo tiene su librillo, pero siempre unos pocos más listos, se imponen a los demás, y aunque no hay intención de medicalizar (dicen) la cita de inicio es uno de los nuevos trastornos que mis profesores solucionaban de forma expeditiva, aunque traumática, claro. Aún así, me da que prefiero los castigos y guantazos que me daban (aunque sigo viendo a algún profesor y me dan ganas de darle un revés)  a haber caído desde la infancia en manos de las anfetaminas. Cosas mías.
El precio, por supuesto, exorbitante, una delicia más de los médicos americanos que probablemente los laboratorios pagarán a muchos en España. A mi no, evidentemente. Se aceptan donaciones.