14 abril 2013

Ergo infarto.

La obsesión médica por encontrar la razón de los males no va en muchos casos más allá del alcohol y el tabaco. Frases como no fuma, pero fumó hasta hace diecisiete años, pueden justificar un infarto actual, un ictus o elevado colesterol. Es evidente que para curar mejor lo fetén es encontrar la causa, pero me temo que no son tan evidentes. Has tenido un infarto, le dijo el médico, pero no sabemos por qué. Mala cosa esto de que la medicina siga siendo pura fisiología. Recuerda, en cierto modo, a la antigua obsesión psicológica por encontrar el origen del trauma. Ni siquiera saberlo cura.