09 febrero 2013

Midiendo palabras y tal vez no acertar.

Me sucede (esto de medir palabras) siempre que huello los senderos mujer/feminidad/igualdad/sexo y todo el mapa mental que lo define (el mío), que incluye mi cultura, educación y modos personales de afrontar la realidad. Mucho más, por tanto, que un simple campo semántico. Me refiero a cosas como programas progresistas con presentadoras de escotes generosos y faldas tipo cinturoncito ancho junto a varones con corbata, o sin ella y además sin la mínima preocupación por su imagen (el hombre y el oso).
Con cincuenta sombras me pasa lo mismo. Aclaro de antemano que no lo he leído, ni intención, pero esa ciencia ficción de estudiante universitaria virgen (¿en serio?) que se convierte por contrato en esclava sexual de un capullo (mente atormentada) millonario, es de un machismo atroz. Sorprende además que muchas chicas, mamás y mujeres mayores se mojen por y en defensa del bestseller y lo consideren -"no me importaría", decía una señora mayor- realizable por ellas mismas. Será que no somos millonetis, pero me temo que en España en general el sexo no va bien, aunque cada día estamos más jodidos. Puestos a este machismo aceptado, sí que pienso leer "50 sombras de Gregorio", al menos me parece más real.
No digo más. Dime tú si te suscito algún comentario. Te lo agradecería.