26 febrero 2013

A propósito de Baviera y alrededores.

Hubo un instante, fugaz, en el cual pensé que desde aquí nos aproximábamos. Después de años visitando el mundo exterior tuve la certeza de que más pronto que tarde convergeríamos. ¡Inocente! -me gritarían ahora aquellos a quienes perseguía. Los 40 años de retraso no serán nada comparados con los 70 años de distancia que ahora tratamos de establecer. Nuevo récord de invisibilidad absoluta. Mientras se jactan de la magnífica suerte que esta crisis les ha aportado, logran que las matrículas universitarias no cuesten un duro, y crean paraísos a su medida. El nuevo milagro alemán ¿no es verdad?