31 enero 2013

Imagen exportada.

There is only one thing in life worse than being talked about, and that is not being talked about, dijo Wilde. Otros decimos -también- que si no sales en los papeles no existes. Tal vez por eso copamos los titulares de la prensa extranjera aportando la peor imagen -qué mayor daño nos puede hacer al desarrollo de Spain (campeona del mundo en todo lo malo y en deportes)- y alejando toda posibilidad de confianza en nosotros y nuestro futuro. Ni siquiera somos atractivos como país de sueldos esclavos porque nadie confía en nuestros dirigentes.
Puedes decirme que la imagen está amplificada por los intereses mediáticos extranjeros que, en el reparto del eximio pastel, prefieren que nadie invierta aquí y comerse ellos todos los pedazos, pero no nos engañemos, los Hispanos (como dicen ahora en los partidos de balonmano) somos así. El niño Julito, se maravillaba a los ocho años cuando el viejo profesor explicaba que un alemán en ausencia de otro no le cogería, por nada del mundo, un solo cigarro. Crecí y lo vi: Nadie entra en el metro -que no tiene puertas ni tornos-, sin pagar.
Así que ¿de qué nos extrañamos? Los políticos no nacen de árboles, se crían en nuestro mismo suelo del mismo abono que nosotros. ¿Hay un solo hombre bueno en Sodoma?