08 diciembre 2012

Belenes

Antes de que Francisco de Asís pidiese permiso al Papa para representar un belén viviente (con buey y mula) ya se hacían en algunos sitios, pero el santo lo oficializó de alguna manera, porque lo que pretendía era despertar las emociones y los sentimientos religiosos. Así que el Belén, como un autosacramental o una procesión de semana santa pretende eso, ni más ni menos. Y si no lo consigue es puro folclore, que tampoco está mal, pero folclore al fin y al cabo y podemos mezclar vacaciones, borracheras y ateísmo junto al belén o al lado del paso X. Esto es así. Sin emoción no hay más que lógica.
Que el papa publique algo sobre la realidad del Nacimiento no quita nada. Porque una cosa es la teología, otra la fe y una más el folclore. Puedes tener las tres o ninguna. Pero ¿qué emoción nos despiertan los belenes? Los placentinos, más allá de a ver quien lo tiene más grande, mares de Galilea, o montañas del Everest, ninguna. El belén ya no despierta emoción, no digamos fe. Es puro folclore. Puestos así, al menos que sea realista, como el que dicen ha pintado Bansky y que reproduzco. Hoy no tendrían ni pesebre (no podrían llegar). A lo sumo una tienda de un campo de refugiados