05 noviembre 2012

Tontos y listos.

En el primer estadio, mientras no son conscientes de lo que hacen, hacen con que saben mucho. Y encima tienen público que aplaude, paga y adula. 
En el segundo estadio siguen sin ser conscientes de que hacen, pero alguien con autoridad les pregunta: ¿en serio sabes lo que haces? Entonces una amnesia general les sobreviene y un no sabía lo que hacía les invade. El problema debe ser que preguntamos poco. Si quien tiene autoridad para preguntar lo hiciere con más frecuencia, ni habría tontos explicando lo que no saben ni listos negando lo que conocen.