23 octubre 2012

Cobertura.


Lo que más me sorprende no es el pez espada a punto de matar a la tripulación de captores (eso al fin y al cabo ya se ha visto y lo seguiremos viendo si es que no se extingue la especie), lo más sorprendente es que haya cuatro cámaras en un barco para grabar la acción. Imagino que el pescador paga la excursión y el recuerdo en vídeo aparte, ¡pero cuatro cámaras!. Aquí ni en una manifestación contra los recortes juntamos tantas.