14 septiembre 2012

Ganíticos.

No creo, en absoluto, en la teoría economicista que propugnan algunos ciudadanos civiles que se dedican al ordenamiento de la ciudad. Más allá de los gastos generados por su labor y una compensación similar a la de la renta básica deberían ser suficientes para la mayoría de los que por vocación (se supone) trabajan por el bien común. Hay gente de sobra necesitada de prestigio y peloteo circundante para rellenar listas. Habría, sin duda, habría.