21 septiembre 2012

¿El alma?

Mi sobrino informático me ha devuelto el PC en una caja de 3 x 3 centímetros (milímetro arriba o abajo). No había temor con los datos, hace tiempo que uso una nube (libre) que afortunadamente me mantiene a salvo de contingencias. Pero lo maravilloso del asunto es que como si del alma del portátil se tratase, ha cogido el disco duro y lo ha convertido en un disco duro externo, con todos sus datos y su capacidad, que ahora puedo llevar a cualquier sitio. Al verlo me he preguntado si los discos duros externos que nos venden a precios terrestres no serán almas de ordenadores muertos. Me temo que sí. Hay toda una industria de recuperación tras la mortalidad de los ordenadores. Además de devolverme el alma, recuperó e instaló en otro ordenador el lector-grabador DVD. Aún ha hecho más cosas que no cuento por no extenderme. Total, que como la energía y la fe esto de los ordenadores no es muerte nunca, sino más bien un transplante de cerebro, una crisálida que recupera la vida de otro modo. La próxima vez que compres un periférico nuevecito piensa si no será la vida de otro lo que te venden.