27 julio 2012

Eat Me

Hasta ahora, lo único realmente interesante que he encontrado en el libro de Linda Jaivin es el helado de piedra de chocolate que estoy deseando pillar. Lástima que solo lo encuentro -según leo- en Australia o en San Francisco, lugares a los que he ido y a los que no creo poder volver (gracias al sistema capitalista que ha conseguido quitarme no sólo el dinero sino hasta la esperanza). Hubo una época en que fui Chocoalcoholic (como relata un tal Sam), ahora ya he superado tal adicción pero el deseo, como en el caso del tabaco, aún permanece. ¿Me llevas en tu jet a Frisco para tomar un Chocolate Rock? Mi alma te lo agradecerá para siempre.