12 junio 2012

Libros

Ya no los tengo encima de la mesilla en stand by, o dispuestos a ser cogidos en cuanto tenga un rato que nunca acaba de llegar, ni tampoco en la estantería para ser retomados, reiniciados o tan solo comenzados. Ahora se amontonan en la tableta, es casi un coleccionismo impúdico de libros. ¡Hay tantos por leer! Imposible que pueda ponerme al día porque cada día depara un nuevo hallazgo.