15 abril 2012

El texto de D. Sebastián Redero para el catálogo de pintura de Pilar Porras Ramos.

La abstracción geométrica y el desenfado cromático.

La pintora placentina Pilar Porras expone en la galería de “La Tea” la obra realizada en los dos últimos años. El mundo plástico de Pilar ha cambiado radicalmente en este periodo. Poco tienen que ver aquellos dibujos y grabados que transformaban troncos y ramas en pequeños paisajes llenos de lirismo con las abstracciones geométricas de la nueva creación. El dibujo y la figuración son sustituidos por el color, la geometría y la abstracción. La realidad de los objetos cede el espacio a los impulsos cromáticos. Las sensaciones del color desmaterializan los cuadros y los llenan de armonías ideales. “La pesadez corporal” da paso a “la levedad espiritual” ( Italo Calvino).

Las bellas composiciones cromáticas realizadas por Pilar recuerdan obras del Constructivismo, del Suprematismo y del Neoplasticismo, pero siguen lenguajes que comunican sensaciones diferentes. Comparemos los serenos cuadros de Mondrian, basados en los planos horizontales y plenos de espiritualidad, con la complicada colocación de los planos cromáticos en el espacio del lienzo de las obras de Pilar. Además del equilibrio compositivo, los cuadros expuestos en “La Tea” están llenos de movimiento y de tensión, reflejando los dinámicos y vitalistas tiempos de los primeros años del siglo XXI.

Especial encanto poseen algunos de los cuadros donde la armonía y proporción de los planos se rompe al abarrocar un plano cuadrado, llenándolo de tensas y juguetonas figuras geométricas que descentran la composición general y producen un rico y enigmático movimiento.

A esta exposición de la geometría del color añade la autora unos grabados dignos de apreciar. Son monotipos con un fondo negro o azul en los que la artista graba unas informes líneas blancas o deja intuitivamente unos desmadejados hilos. Los metafísicos fondos rothkianos se convierten en desenfadadas y expresivas composiciones. “La nada” sustancial de los cuadros de Rothko se transforma en los grabados de Pilar en obras llenas de imaginación y de espontaneidad.

Sebastián Redero

Gracias.