13 febrero 2012

Etiquetas y Sombreros

No nacemos con etiquetas pero nos las plantan rápido. Un código de barras que nos identifica de por vida (semos asín y asiná). El problema es que si te las quieres quitar de manera ostentosa y pública la gente te las pega más. El único modo de quitarlas (con suerte) es hacer otras cosas distintas y olvidarte de que alguien te puso un día un código de barras. No es garantía de éxito pero a veces funciona.
Y luego están los sombreros (De Bono). Según estemos en el trabajo, en casa o en el bar llevamos un sombrero u otro. Es importante no confundir sombreros. No podemos llevar el sombrero de hijo mimado cuando estemos ejerciendo de padre (por poner un ejemplo que todos entendemosi). Sin embargo a veces olvidamos cambiar el sombrero o, peor aún, nadie se fija en que el sombrero que llevas en este momento no es el que llevabas cuando veías el partido de fúrbo.
En definitiva, que cuando nos hacemos una imagen de alguien es complicado cambiarla.