05 enero 2012

¡Ya os lo digo!

Como si profeta fuera (en el sentido bíblico de denuncia y no de adivino de feria) o nos organizamos todos o caemos todos. Así de simple. "Primero vinieron a por los comunistas..." Así se sentían de seguros algunos cuando cayó la vivienda, luego la construcción... "Mucho dinero han ganado antes" -comentaba jocoso alguno- pero el dominó ha ido tirando cada ficha de nuestro entramado social, una ficha tira a otra (siempre) y ahí andamos ya, todos muertos de miedo -y con razón. Que todo se nos cae alrededor. Dicen, los sabios, que los inmigrantes soportarán mejor la crisis que nosotros. ¿Por qué viven con menos? -pregunta un ingenuo- porque viven en común -responde otro sabio. Hacen compras colectivas, tres por dos y pagan entre tres, botes gigantes de residencia universitaria para todo el bloque de peruanos.
O nos organizamos todos o no queda nadie. Y mientras tanto ¿qué hacemos con los que van quedando en el camino? Me escribe A. (gracias, dios) que ha leído mi última entrada y pregunta si podríamos organizar algo y ayudar a tanta gente. ¿Quién tiene ideas? -os devuelvo la pregunta- ¿Quién se apunta a ésto? ¿Cómo podemos salir de aquí entre nosotros, los de abajo, a quienes nadie va a socorrer? ¿Nos animamos?