10 noviembre 2011

No somos malos, ¿o sí?

Cuando somos lobo para otros es porque no sabemos ser de otro modo. Cuando se responde de manera agresiva es porque no tenemos otros recursos, o no los hemos aprendido o no somos capaces de usarlos. Cuando no sabemos que decir es porque nunca se nos enseñó a comunicar. Cuando somos indiferentes al dolor ajeno es porque todos somos Asperger -el continuo dimensional en el que nos inscribimos- sin diagnosticar. No somos malos porque sí sino porque a veces no podemos ser de otra manera.