16 octubre 2011

Minicrónica


Camino de Salamanca antes del amanecer vimos el terrible incendio de Hervás, las llamas se veían muy vivas, era como un volcán de fuego inundando una amplia vaguada con muchos focos y frentes. Afortunadamente a la vuelta parecía haber acabado todo, aunque ahora desde mi ventana vuelvo a oír los helicópteros batir el cielo. El toro de Osborne nos recibió con una pancarta del 15 O (como dicen algunos americanos Spain is not indifferent-por fin un slogan sobre España que me gusta-). Mis tíos, mis primos y sus hijos fantásticos (¿porqué solo -o casi solo- nos vemos en ocasiones así?). Mi querida tía Mary (algunas fotos familiares publiqué en este blog) se fue. De manera súbita y sin molestar, como ella siempre le pidió a San José. La Iglesia hermosa de San Marcos -su parroquia-, que admiré desde niño -porque me la enseñó mi lalo que vivía también cerca- ofreció el mejor marco posible para algo tan triste. La vida que -como la energía y aunque pueda parecer ateo- ni se crea ni se destruye, se transforma.