18 julio 2011

La tableta


Sé que mis ojos se iluminaron cuando la tableta empezó a ronronear (aún hoy siguen diciendo que se me ilumina la cara, aunque yo digo que es el reflejo de la luz). Parece dura para soportar bestsellers de lectura fácil, sobre todo esos que no necesito subrayar aunque el ordenador me permite mil cosas (tipo de fuente, color, tamaño, subrayar en colorines, almacenar...). Androide, por supuesto (muera güindous), el último, porque para el 2.0 no hubiera esperado ni mijita. Y además es un ordenador, redes sociales, conversaciones con vídeo, películas, juegos, gps y montones de aplicaciones disponibles para descargar.