22 enero 2011

Lenguas (don de)

En esto del problema de las lenguas, como en todo, lo que más prima es el interés (o lo interesante). Al igual que sabemos desde niños (aunque parece que aún hay profesores que no se dan por enterados) que no aprendemos nada si no nos interesa, o no lo queremos aprender, creo que este asunto de los traductores se resume en aburrimiento y más aburrimiento. Para entender las bobadas que se dicen en ese sitio con dos leones a la puerta se necesitan traductores, también de español a español. A las pruebas me remito: mira este video de Polonia y dime que no entiendes el catalán. Sólo entendemos lo que queremos entender.