06 noviembre 2010

España

Personalmente nunca he entendido las alegrías (que llegan a ser procreativas en casos) de nuestros adelantados deportivos. Siempre mi pregunta es: ¿Te mandaron ya el cheque por su apoyo? Casi todos me tachan de estulto o, peor aún, aburrido. Sea como fuere, sigo (y seguire, me temo, por años) sin emocionarme con las victorias de quienes dicen representarnos.