13 septiembre 2010

Matrimonios

Las chicas altas y listas no son casaderas en China. Lo malo del asunto es que yo ya lo había aprendido en los libros de la Premio Nobel. Esos que tanto amaba mi madre y que he aprendido a amar por ella. Ya ahí tales afirmaciones me sonaban a Chino aunque casi todo era otro lenguaje rancio y zafio. Por lo que se ve el mundo sigue igual. Allí de esa manera y aquí de otra distinta (o no) también. Todo permanece.