23 septiembre 2010

Amor de marca

Dice Roberts en Lovemarks que las marcas han de enamorarte y si eso sucede la fidelidad está garantizada. Roberts, el gurú del marketing, olvida muchas cosas. La primera que la fidelidad, así como eterna y sin más, no existe nunca, con nada, ni nadie. La segunda que cuando uno va al super (o similar) y comprueba el precio de las marcas alimentación puede entender que la marca guay-superguay-originalmente-mnaravillosa de colores valga sesenta céntimos más pero lo que el consumidor nunca llegará a entender es que la marca original valga el triple (o más y más) que una marca blanca. El amor no aguanta tanto. Nunca.