09 julio 2010

Batalla

Avanzaban los inmortales cruzando calles sin rumbo. Los coches pasaban a su lado y a veces frenaban bruscamente, no había temor tampoco en las manos de quienes conducían, eran como ellos. Buscaban todos a más de ellos, los reconocían por el sonido atroz, las voces, y tres franjas de color, dos rojas y una gualda que a modo de capa o falda portaban. ¡Qué poder les otorgaba! Muchos de ellos se pintaban las caras del mismo modo, al fin y al cabo venían de la guerra y habían vencido. Durante toda la noche los coches hicieron derrapes, círculos e incluso trompos, todo era poco para festejar que habían pasado al último nivel de juego.
-Qué bonito es el himno de España gritaba una de las feroces guerreras
-¡Puuuuuuuuuuuyol!, ¡Puuuuuuuuuuuuuuuuuuyol!