15 abril 2010

el de la caja

Más es a veces menos. Los beneficios de la participación tal vez no puedan con la basura de la misma. En los EEUU ya se plantean controlarlo. Mientras tanto, aquí, alguien ladra si por su propio bien se le elimina el comentario. Ver tu nombre impreso en papel hacía otrora, a algunos, enviar cartas al director a diario (novia exigente que pedía siempre el dni para dar publicidad) ahora sólo necesitas una conexión a internet. Entre las olas negras sobre blanco navegan los yoes, túes y unocualquiera pero sobre todo, como buen medio que se precie, los grandes pesos pesados, los editorialistas, los habituales ciudadano, tominator, pandoro y el vecino. La tentación está a unos pocos bits.