02 abril 2010

De A a B

Cada hombre un voto, cada cliente cuenta. No es ya el monto de la factura si no el yo soy de O, de Y o de P, publicidad diaria para la compañía. La pérdida (me cambié a...) un voto en contra, un aliciente a quienes no desean nunca cambiar, a quienes son de los "de toda la vida". Hasta el último minuto han peleado, hay que reconocerles eso. Internet está lleno de foros: "Hice el amago a A y me ofrecieron lo de A + B..." pero yo no amago, qué le voy a hacer. No sé amagar y he dejado cosas muchísimo más importantes en la vida que una compañía móvil. Adios A, hola B.