12 marzo 2010

Santos y santas comerciantes. Rogad por nosotros

Cabréanse los empresarios (mayores y menores) cuando cada trimestre han de pagar el IVA. Esto no es sólo por el hecho de pagar, dicen, si no sobre todo porque se trata de trabajar para el Estado. Hay que calcular (en días previos o a lo largo del trimestre), guardar los dineros para poder pagarlos, echar horas y luego paseos, claro, a veces también pagar a Asesorías. Por trabajar para el gran recaudador sin recibir, si quiera, hasta ahora, la posibilidad de ir al paro, andan ellos, al final de los trimestres, como estudiantes evaluados y suspensos. Aún así, parece ser que comerciantes, autónomos y demás potentados se han convertido a una santa, nueva y devota religión que les hará, de buena fe y motu propio, subvencionarlo.