09 enero 2010

Colección

Los buenos propósitos se desvanecen con las ofertas coleccionables de la tele. Dejar de fumar, aprender a bailar o hacer deporte se vuelven nada frente a la posibilidad de coleccionar imágenes de santos, aprender fotografía digital o volver a ver Heidi completo. Todo lo que deseas está en una colección. Después de todo ¿para que andar diez kilómetros si puedo hacer pilates en el comedor de casa?