12 octubre 2009

Encuentro en Tetuán

Los pies delatan:
una sonrisa en el cuello,
otra en la espalda;
primero se acaricia un talón,
luego si quiere
a la mano con brío se pasa.
El espacio más vacío
es el de una cama.
Cariño ven conmigo, amor...
tú no te vayas.
Es el lenguaje
de los gestos y de las miradas,
es el de las manos,
el recorrido que hay de mis pies
hacia tu cama.
El espacio de la ventana
es el de un cuadro,
el de una mirada rechazada.
Puedo pasar por el cuerpo
de puntillas,
como una mariposa que
mima tu mente:
calmosa, herida, cabizbaja.
Beatriz Pérez González publica este poema en La Mujer en la Poesía Hispanomarroquí