24 septiembre 2009

Otra entrada sobre Miller

Puedo entender que "las personas que ayudaron a Hitler a llevar a cabo sus proyectos y a exterminar pueblos enteros debieron experimentar, siendo niños, algo similar a lo que experimentó él: la constante presencia de la violencia. Por eso la actitud del Führer les parecía completamente natural". Incluso que "el único motivo de los malos tratos en la infancia es la represión por parte de los padres de los malos tratos de los que ellos mismos fueron víctimas".
Hasta ahí, porque para ella, "el niño no viene al mundo siendo malo" le hacemos malo con nuestro maltrato que puede comenzar con "las inhumanas prácticas de obstetricia frecuentes en nuestros hospitales" (las pruebas que se le realizan al nacer o la incubadora). Para ella, por ejemplo, si la OMS declara que la circuncisión es una medida útil para evitar el SIDA, esto no es más que el viejo truco de siempre para maltratar al niño. Odia el concepto "ayudar no condenar" lo que incluiría por supuesto a la terapia coactiva. Y está convencida de que "el autismo es una respuesta al entorno". Cosas como los métodos de enseñar a dormir del doctor Estivill no son más que tortura y "pedagogía negra". En serio, aunque no niego ni su valor ni sus grandes intuiciones, cada vez que leo un libro suyo no puedo por menos que sentir mucha desazón. Por mi, porque recuerdo poco de mi infancia y eso supondría que fui maltratado (menos mal que recuerdo también poco de mi adolescencia, juventud, edad adulta, incluso de ayer y por tanto mi problema es otro) y por ella, que se descubrió a través de la pintura como una niña maltratada.