18 agosto 2009

Alemania,1

Un pelín perro me encuentro (tal vez no necesite ya el blog para sobrevivir, ¿quién sabe?, aunque -como siempre cuentan historias- lo mantendré hasta enero al menos) pero al final inicio el relato. Coincidentemente el libro de Twain comienza en un viaje en tren, el nuestro así lo hace, y del mismo modo Bayreuth era el destino del viajero en "Jugando a agente de turismo"; por allí pasamos el mismo día que comencé el relato. Son coincidencias absurdas -seguro- pero siempre las encuentro y me sorprenden (Leed a Twain, es muy divertido). Inicio, pues, mi cuaderno de viaje en un tren que en esta ocasión nos deja en Chamartín (Gallardón y ZP han abierto Madrid por los cuatro costados). Ahora los coches van por debajo y los peatones por arriba -nos dicen. Al salir vemos que aún quedan coches en la superficie y eso que Madrid está vacía (casi) en agosto. La mayoría se va al pueblo de fiesta (el lugar ideal de vacación, poco gasto, sobre todo si vive mamá, y mucho don)
Diario de viaje, el tren, en la T2 y vuelo en horas normales, este año era conditio sine qua non, que anda uno mu jarto de noches en Barajas.