28 agosto 2009

Alemania, 8


Hamburgo. Ayuntamiento de Hamburgo (con restaurante y todo). Tres tomas de Lübeck y Bebelplatz en Berlín. Aquí y en otros sitios de Alemania los Nacionalsocialistas Obreros Alemanes quemaron libros.
280 kms. a Berlín, más o menos. Un viaje no muy pesado ya que las autovías lo hacen todo más fácil. El autobús Checo, conducido por un Checo, esto abarata costos. Aquí en los 70 fueron los turcos quienes vinieron y luego más en la reconstrucción de la alemania oriental. Los alemanes siguen divididos, sin muro físico pero sí con un muro mental. Dice el guía de nuestra panorámica, parece cubano y tiene una voz de cine, que no se tragan unos a otros. Ha habido que poner mucho dinero sacado directamente de los impuestos de cada alemán occidental, igualar pensiones, salarios, trabajos, servicios sociales y médicos...una pasta, y aún así los alemanes del antiguo este siguen descontentos. Antes no tenían que preocuparse de piso o buscar trabajo. Ahora todo es distinto. Berlín es ocho veces París, pero sólo tiene 3,5 millones de habitantes. Rodeada de bosques que por ley no pueden destruir y que afortunádamente constriñen el crecimiento de esta mole. Este "oso pequeño", según la leyenda del cazador, abruma. Todo lo interesante está en el Este, no sólo porque la reconstrucción tras la guerra se hizo con los mismo materiales si no porque, como dicen ellos, Berlín tiene quince años, los que llevan todos los arquitectos del mundo (Foster, Calatrava y otros de nombre impronunciable) repartiéndoselo y construyéndolo.