27 agosto 2009

Alemania, 7

Hamburgo se llama "La ciudad libre y hanseática de Hamburgo" pero todos lo conocen sólo por el apellido. Estamos lejos del centro. La U1 y luego U3 nos lleva a St. Pauli. Aquí el metro es upperground (si se puede decir así) y no existen los tornos ni las puertas de acceso pero todo dios paga. El centro está de fiesta, norias, puestos y todos los cacharritos están ahí, al lado del casco "viejo". En Alemania es así, al contrario que en España. St. Pauli vive a todas horas y a cada hora tiene su público: trabajadores y estudiantes por la mañana, damas y caballeros en la hora del té, jóvenes y puteros de noche. Aquí está el barrio rojo (como en Amsterdan hay vitrinas y espectaculares jovencitas de silicona, también regulación legal y médica), en la calle llevan una maricona negra, es su distintivo, no van excesivamente llamativas (imagino que la temperatura -aunque ahora hace calorcito- lleva a ello) pero te entran, claro, de una en una o de dos en dos. La ciudad tiene 2830 puentes aunque sólo 1000 están relacionados directamente con el agua. No tiene el lago más grande de Europa pero sí el más grande en centro urbano. Muchísimos (pero muchísimos) hamburgueses y hamburguesas están haciendo deporte y navegando (¿quién trabaja aquí?). Los ricos de Hamburgo, que es como decir los ricos de Europa, viven aquí en impresionantes casas.

El upperground. La feria en St. Pauli y el Alster interior, supuestamente en el muelle podíamos pedir volver.
Por la tarde nos dirigimos a Lübeck que fue la capital de la liga hanseática. Tan importante es esto que en Hamburgo las matrículas delos coches son HH y aquí HL. Está lleno de casas de comerciantes restauradas y también de dinero. A destacar: varias iglesias, el ayuntammiento y algunas calles estrechas con casitas llenas de encanto. Fabrican mazapán. El cerdo de mazapán te da suerte si te lo regalan así que en este viaje, entre el muelle anterior y el cerdito voy servido. A mitad de la visita me llaman para hacerme una encuesta de calidad ¿por qué estas cosas me tocan siempre a mi? A la noche paseo por un enorme jardín y conversación sustantiva con unos, ya, amigos malagueños A., J., y su hija E.