25 agosto 2009

Alemania, 6

Hanóver tiene un restaurante español, gallego para más señas. Lo bueno que tiene eso es que, tras la suculenta y abundantísima comida, he podido tomar aguardiente de hierbas (invitación de la casa). En el 2ooo hubo en la ciudad una feria informática y algún cerebro mandó pintar una linea roja que recorre todos los monumentos. Debió de hacerse muy deprisa porque está llena de curvas pero se hizo famosa por un chiste. Se dijo que la había pintado Ernesto una noche de borrachera y la raya permanece así, tal cual. Aquí en la guerra sólo quedó en pié el Ayuntamiento (el punto alto de orientación para lanzar bombas). Eso quedó en todas las ciudades, un punto de orientación, luego ellos restauraron todo lo demás (aquí no quedó nada) menos una iglesia en cada ciudad, símbolo de la devastación y recuerdo de lo sucedido. Hamburgo es puerto y aquí empezaron los Beatles, pero de eso hablamos luego.

Las casas restauradas de Hanóver (si estuvieran aquí diríamos que son de judios). La línea roja curva. Placas que recuerdan a quienes sacaron de sus casas para llevarlos a los campos de concentración ( y aquí no somos capaces ni de enterrar dignamente a los represaliados de la guerra). Por último, las iglesias protestantes no tienen imágenes pero suelen ser salas de exposiciones, lo que nos llamó la atención de este cuadro es que, nuestra amiga Manuela Murillo pinta estos quitamiedos desde hace años. ¿Se puede demandar al alemán por plagio?