24 agosto 2009

Alemania, 5

Colonia sigue un poco como siempre, trabajan en el metro y la catedral permanece negra. Dice la arquitecta directora del plan que no la va a limpiar porque se deteriora y porque hay cinco tipos de piedra y parecería un collage (El que manda, manda pero un día vendrá otro/a directora con otras ideas y la limpiará, al tiempo) El museo moderno al lado de la catedral, el romano-germánico, que se hizo sobre un mosaico de una casa romana encontrada allí mismo, también. Más, más mimos, como siempre. No hay mucha diferencia a la Köln que vi en el 87. Luego, además de intentar ver (no dió tiempo) la tumba de los RR.MM. hemos ido a visitar Farina Hous, donde se inventó el agua de colonia, un agua milagrosa que lo curaba todo (decían). Napoleón se lo cargó y en el expediente de deshaucio se escribió, casa nº4711, (¿te suena a marca de colonia registrada, no?), pero hoy en día sigue habiendo perfume de Farina, fresco y alimonado. El hotel de Colonia, un paraiso frente a un inmenso parque público.

La catedral. El museo de Arte Moderno. Unos personajes de teatro hacen sátira política local, son tan famosos que tienen estatua, ¿permitiríamos eso aquí?. Desde la ventana del hotel.