23 julio 2009

Trabajo de robots

Hay robots, ordenadores y máquinas semihumanas trabajando entre nosotros. A veces encontramos pruebas de ello ya que una máquina inteligente trabaja con algoritmos y es incapaz de salirse del esquema de programación. Si queremos que una máquina iguale nuestro potencial humano hemos de especificar lo que ha de hacer en cada una de las posibles situaciones, algunas inesperadas, que pueden surgir en cualquier momento. En cambio nuestro potencial humano radica en que pensamos de modo heurístico: presuponemos, interpretamos y variamos. Esto, claro, no garantiza la certeza de nuestro razonamiento pero acertamos normalmente y es lo que ha permitido a nuestra especie sobrevivir desde hace unos dos millones de años. Total, que en el paseo matutino que ahora doy por obra y gracia de las vacaciones (dios bendiga al sindicalismo antiguo -el de hoy es una mera comparsa musical-, aquel que trabajó por los obreros y consiguió cosas importantes) descubro unos pesquiles realizados a unos ocho metros de distancia cada uno. Todos a la misma distancia, el que he fotografiado (rodeado de árboles y por tanto impracticable para la pesca) también. El pesquil se ha puesto -repito- a la misma distancia. Eso, indudablemente, lo ha hecho un robot y por tanto sabemos, queridos amiguitos, que las máquinas trabajan ya entre nosotros.