21 julio 2009

Las Hurdes

Crelor, es por lo visto, un maravilloso ungüento que D. Conrado Crespo inventó y probó en él. De esto me informa un correo atrapado en mi cuenta basura. Ahora tiene toda una gama de productos cosméticos milagrosos que previamente, según informa en otros medios de comunicación, prueba en su hija o en otros allegados. A mi lo que me sorprende es que Las Hurdes den para tanto porque entre los inventores milagrosos de la zona, que por supuesto también prueban productos en ellos mismos, están D. Cirilo Marcos (Ciripolen), D. Ángel Martín (vencedor de las almorranas), D. Amador Rubio (Crecepelo), D. Emilio Pina (Manosanta) y muchos más. Con motivo de mi boda los amigos (¡qué joios!) me regalaron una botellita de Ciripolen, pero entonces uno era más joven y ni siquiera lo probé. Un día caducó y murió. Pero no dudo de las maravillas de tales milagros. Conozco gente que los ha probado y dice que son espectaculares. Lo que dudo es del marketing que los rodea. ¿Cómo va a combatir el Sr. Conrado y sus productos con L'Oréal y Eva Longoria?