13 noviembre 2008

The new adventures [Escila]

Había de cruzar nuestro héroe el paso estrecho vigilado por dos monstruos comehombres. Temía más, por supuesto, a aquel de tres cabezas con dientes afilados, pero por temor a él o ella, que de todos es sabido que monstruos y ángeles andan faltos de sexo -y seso-, no debía caer hacia Caribdis que como una lavadora tragaba todo sin conocimiento devolviendo, de nuevo sucio, al espacio lo que no tenía interés en digerir. Afrontó a Escila con el valor que le aportaba su razón. Los naves, marcadas como items en una lista digital, iban partiendo una tras otra. Pronto le tocaría a él y había de preparar la ruta galáctica sin que los monstruos le devorasen las entrañas.