06 noviembre 2008

Ciencia, iones y brujería

Si tras una catástrofe total sobreviviera podría explicar a alguien que producíamos luz eléctrica pero no sabría bien decir cómo, menos aún podría decir cómo hacíamos videoconferencias con cualquier parte del mundo. Mi pérdida sería total para explicar cosas como el micro ondas o la cocina de inducción. Ahora está ya en el mercado la última cosa que me idiotiza por completo. Puedes comprar una bola de lavado que se ioniza negativamente y sin necesidad de detergentes ni suavizantes consigues limpiar la ropa en la lavadora. El mismo invento está ya disponible para un cepillo de dientes que por el mismo efecto iónico atrae a la placa bacteriana sin necesidad de frotar ¡Inaudito ¿no?! Pues también puedes aplicar el mismo sistema a tu ducha. Adiós al Tulipán Negro ¡Cosas veredes!