03 septiembre 2007

Rumanía, 8 de agosto [2]

A mitad del trayecto hemos parado en la primera de las Iglesias de madera que veremos. La más alta de todas es la de Surdesti. Nos la ha mostrado el ama de llaves, indicando que es del rito greco-romano y que prácticamente la han tomado por la fuerza porque el estado no les ha devuelto las iglesias que les arrebataron y luego usaron los ortodoxos. En el trayecto a pie -10 minutos-los niños nos ofrecían piedras semipreciosas. Las hubiera comprado todas. Al final me quedé con cuarzo con pirita, antimonio y cuarzo rubí. También vendían collares, paños antiguos y peras. Un hombre nos pidió un cigarro -en ese momento me hubiera gustado fumar- así que rogué a un compañero de excursión que se lo proporcionara. Cuando lo hace, el hombre le entrega a cambio una bolsa de peras. ¡Qué fácil es poner etiquetas!