15 junio 2006

Los malos que son buenos (1)


De chico lo que más me gustaba cuando leía un comic o un libro, eran aquellos personajes que hacían de malos, eran unos malos necesarios, contrapunto de la historia de los buenos, pero para mi eran los únicos importantes, los buenos siempre me parecieron muy ñoños. ¿Cómo es posible que un niño o un adolescente no quiera crecer? Luego descubrí que los malos del mundo real son muy malos [no quiero ser como ellos], pero de aquellos otros malos, me siento heredero [y deudor, origen de algunas dificultades de relación con el mundo, de las que hablaré otro día. Ayer sin ir más lejos me sorprendía ver como a Nereo al abandonar la Iglesia esta le ofreció un empleo y ahora se lo ofrece el PSOE de Villanueva, de esto también podemos hablar otro día]