29 mayo 2006

Otros inmigrantes

Cuando Jim y Nadia se jubilaron a los sesenta años decidieron venir a España. No era sólo por las excelencias del clima [ya lo disfrutaban cada verano], ni siquiera por la Seguridad Social [tan gratuita y completa que ya en anteriores vacaciones él se operó de una hernia que en su país no le operaban], es que además su pensión de jubilación era el doble que el salario laboral de un técnico medio español.
¿Dónde podríamos estar mejor?